Nuestro intelecto es el lenguaje de nuestra mente para encontrar soluciones a los problemas, así como  nuestra intuición es el lenguaje del espíritu para guiarte en la vida y tomar siempre las mejores decisiones para el propio bienestar.

Ese chispazo en la conciencia que trae la solución sin que uno sepa cómo o por qué…

Nuestra intuición nos está hablando todo el tiempo. Es el primer chispazo de alerta que va más allá de la razón, sin embargo sólo dura unos segundos, y si no te percatas al instante, la lógica entra en acción para tomar sus decisiones y dejas de estar conectado con tu sabiduría interna.

La intuición te impulsa a tener valor y arriesgarte. Un maravilloso radar que todos tenemos en nuestro interior, ayudándonos a anticipar el resultado de una decisión y encontrar la solución que realmente necesitamos.

No se trata de decidir todo a golpe de corazonadas pero tampoco de ignorar totalmente las ideas sentidas. Daniel Goleman nos recomienda que una vez controlemos y entendamos nuestras emociones, nos permitamos pensar en ZEN , que no es otra cosa más que alcanzar un estado mental de calma profunda para ser más receptivos a nuestro interior y a su vez, al entorno.

Cuidarse para cuidar_ la intuición - nuestro sexto sentido

 

La intuición parece penetrar las cosas hasta captar su esencia, su estructura o su evolución, su pasado o futuro, empujando desde allí una serie de asociaciones que podríamos describir como respuesta básicamente espiritual.

Reto de la semana:

1.- Conecta con tu lado emocional escuchando tu cuerpo ante noticias positivas o negativas que te pasan durante el día. Toma conciencia de los momentos en los que sientas una sensanción extraña, difícil de explicar, en el estómago, un nudo en el pecho, o cuando el bello de tus brazos o nuca se erizan. Fíjate qué está pasando en esos momentos y qué sensación tienes. Es tu intuición la que te está hablando.

2.- Escríbelos en un cuaderno o dibuja si te resulta más fácil una imagen. Muchas veces nos surgen ideas, emociones, sensaciones que son muy importantes. Si los plasmas en un papel no dejas pasar la señal que podrás reflexionar más tarde.

3.- Cuando relajas tu mente el camino de la intuición se abre. Cuando estás atento a la respiración tus pensamientos se desvanecen y aflora tu voz interna. Cuando te vengan imágenes, no las juzgues ni trates de interpretarlas, simplemente acéptalas, siéntelas, y cuando salgas de la meditación escríbelas en un papel.

4.- No trates de racionalizar la intuición, simplemente síguela y actúa.La intuición y la lógica son incompatibles. Deja las dudas a un lado , y trata tu intuición con el mismo respeto y atención que harías con tu mejor amigo.

5.- La intuición es creativa, y por lo tanto, puedes buscarla en todas aquellas actividades donde exista la creatividad e imaginación como el arte, la música, el teatro… Juega a anticiparte al problema en una solución, a presentir reacciones de los demás o a imaginar cómo será el final de la trama de la historia de una película.

 

Cuando ejercitamos nuestra intuición conseguimos un aspecto más  alto de acuerdo a nuestra esencia, valores, emociones y valoraciones obtenidas de acuerdo a nuestras experiencias previas. Esta inteligencia intuitiva puede entrenarse cada día siempre y cuando nos permitamos ser más libres de pensamiento y receptivos a nuestras emociones

 

¿Te consideras una persona intuitiva? ¿cuándo fue la última vez que le hiciste caso a tus instintos?

Para entrenar la intuición puedes practicar mindfulness, yoga, meditación y toma de conciencia.