Estrés y Ansiedad: respuestas para la supervivencia bien gestionadas

Las diferencias entre el estrés y ansiedad se pueden constatar entre otras cosas por las hormonas que nos delatan.

El estrés es un sentimiento normal. Una respuesta natural de nuestro cuerpo al tratar de adaptarse al entorno ante situaciones o pensamientos que causan sentimientos de ansiedad, nerviosismo o frustración.

Hormonas que nos delatan:

1.- La principal hormona del estrés que modifica el funcionamiento físico y mental es el cortisol. Los primeros síntomas de poseer niveles elevados de cortisol durante un tiempo prologando son falta de sentido del humor, irritabilidad, sentimientos de ira , cansancio permanente, dolores de cabeza, palpitaciones, hipertensión, , falta de apetito, problemas digestivos, y dolores o calambres musculares.

Por otra parte también se ven modificadas durante los estados de estrés otras hormonas como:

2.- El glucagón.

Hormona que nuestro páncreas libera con mayores cantidades en situaciones de estrés, para proporcionar más energía a nuestro cuerpo, por lo que se desregula nuestro funcionamiento hormonal, siendo especialmente peligroso para esas personas que padecen diabetes. El papel del glucagón se podría considerar contrario a la insulina. Mientras la insulina disminuye los niveles de glucosa demasiado altos, el glucagón los aumenta cuando estos son demasiado bajos.

3.- La prolactina, que en estados elevados de estrés provoca hiperprolactinemia, esto consiste en que desregulará el funcionamiento sexual en las mujeres y alterar el ciclo mentrual, y por consecuencia , falta de ovulación por disminución de estrogenos

4.- Los estrógenos, que con los estados de estrés se disminuye su síntesis pudiendo alterar el funcionamiento sexual de la mujer.

5.-La Progesterona, que se encarga de regular el ciclo menstruar, nos provocarán falta de deseo sexual , cansancio aumento de peso, dolor de cabeza o cambios de humor

6.- Y por último la testosterona, que es la hormona sexual masculina. En periodo de estrés habitual, disminuye, y nuestro cuerpo opta por invertir su energía en la producción de otras hormonas como el cortisol. De este modo, el estrés se convierte en una de las principales causas de problemas sexuales como la impotencia, la disfunción eréctil o la ausencia de deseo sexual.

Esta respuesta hormonal se origina en la zona del cerebro más primitiva, denominada reptiliana. Zona que básicamente controla nuestro instinto de supervivencia, libera estas sustancias químicas para protegernos, estar más alerta y provocan que nuestros músculos se tensionen y aumente el pulso.

Ante una situación difícil o que el cerebro considera como amenaza en este proceso se involucran muchos órganos del cuerpo tal como el corazón, la digestión, el flujo sanguíneo y obviamente el cerebro que controla todo esto. Si bien en un primer plano toda esta reacción es necesaria para adaptarse se puede volver un problema en función al nivel y al grado de exposición,

A corto plazo, estas reacciones son buenas porque pueden ayudarte a manejar la situación, sin embargo, de acuerdo a la prolongación de tiempo a la que el cuerpo este sometido a estrés, puede resultar nocivo o negativo para nuestra salud y puede afectar nuestro desempeño académico y profesional, nuestro sistema digestivo, circulatorio, incluso nuestras relaciones interpersonales con amigos o relaciones de pareja ya que esto produce un estado de ansiedad, poca concentración, nos volvemos mas autocríticos con nosotros mismos, nos podemos sentir confundidos y desorientados, con miedo e irritables.

Hay dos tipos principales de estrés:

  • Estrés agudo.Este es estrés a corto plazo que desaparece rápidamente. Puedes sentirlo cuando presiona los frenos, peleas con tu pareja o esquía en una pendiente. Esto te ayuda a controlar las situaciones peligrosas. También ocurre cuando haces algo nuevo o emocionante. Todas las personas sienten estrés agudo en algún momento u otro.
  • Estrés crónico. Este es el estrés que dura por un período de tiempo prolongado. Puedes tener estrés crónico si tienes problemas de dinero, un matrimonio infeliz o problemas en el trabajo. Cualquier tipo de estrés que continúa por semanas o meses es estrés crónico. Puedes acostumbrarte tanto al estrés crónico que no te des cuenta que es un problema. Al no poder encontrar solución al problema, tus hormonas seguirán difundiendo una cantidad elevada, por lo tanto tóxica en tu organismo, lo que será causa de problemas de salud.

Cuando tiene estrés crónico, tu cuerpo se mantiene alerta incluso cuando no hay peligro. Con el tiempo, esto te pone en riesgo de problemas de salud, incluyendo:

  • Presión arterial alta
  • Insuficiencia cardíaca
  • Diabetes
  • Obesidad
  • Depresión o ansiedad
  • Problemas de la piel, como acné o eczema
  • Problemas menstruales

Algunos síntomas ocasionados por el estrés nos avisan de que algo no está en homeostasis como:

  • Diarrea o estreñimiento
  • Mala memoriaDIFERENCIAS ENTRE EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD
  • Dolores y achaques frecuente
  • Dolores de cabeza
  • Falta de energía o concentración
  • Problemas sexuales
  • Cuello o mandíbula rígidos
  • Cansanci
  • Problemas para dormir o dormir demasiado
  • Malestar de estómago
  • Uso de alcohol o drogas para relajarse
  • Pérdida o aumento de peso

Por otro lado, encontramos la ansiedad que si bien puede confundirse con el estrés y presenta características similares, existen varias diferencias que nos harán identificar y definir cuál es la intensidad o gravedad de la situación que se presenta.

Es mucho más difícil definir el origen de la misma, incluso pueden llegar a no ser identificables las amenazas o el peligro que genera la ansiedad en la persona, inclusive muchas veces no existe una razón objetiva para el estado de inquietud o intranquilidad que presenta la persona, puede ser producido por un estado de anticipación y este puede ser una causa resultante de la presión o el estrés.

La ansiedad es una emoción que absolutamente todos los seres humanos del planeta sienten frecuentemente. Al contrario de lo que puedas creer, es una respuesta del organismo para ayudarnos a sobrevivir. Es decir, sin ansiedad estaríamos todos muertos. Así de claro. Ten en cuenta que hemos evolucionado en una sociedad totalmente distinta. El ser humano lleva 150000 años en este planeta. ¿Te imaginas cómo era la vida en aquellos tiempos?

Efectivamente, vivíamos en un ecosistema tremendamente hostil. Había peligros de muerte en cada esquina.

La ansiedad y el miedo, son emociones que surgieron para escapar o huir de estos peligros.

Siempre surgen cuando interpretamos un estímulo como peligroso. Puede ser un estímulo exterior o un estímulo interior. Actualmente, en occidente, nos encontramos muy pocos peligros de muerte en nuestro día a día.

No obstante, cuando interpretamos algo como peligroso (aunque en realidad no lo sea), nuestro cuerpo reacciona de la única manera que sabe. Con ansiedad y miedo.

No olvidemos que también la ansiedad nos ayuda a preocuparnos por lo que creemos que es importante. Por ejemplo, si tenemos que dar una conferencia en público, los días previos nos encontraremos nerviosos y preocupados por la charla. Estas emociones nos empujarán a prepararla con más ahínco, por lo que en esta situación, la ansiedad te está ayudando.

¿Cuándo la ansiedad pasa de ser normal y adaptativa a perjudicial y excesiva?

En el momento que la ansiedad o el miedo dificultan tu vida en lugar de facilitarla, es cuando esta pasando la línea roja que te sitúa en desequilibrio. La clave para que no te dificulte el día a día, es aprender a regular esta emoción con eficacia. Lo que quiero decir es que no pretendas eliminar la ansiedad de tu vida. Se trata de que juegue a tu favor.

Una de las formas de diferenciar el estrés de la ansiedad son las emociones que sobresalen o destacan en cada uno de ellos, en el estrés predomina la preocupación y en el caso de la ansiedad el sentimiento predominante es el miedo en el que la persona considera la amenaza como un peligro próximo que se inclina a crecer de forma rápida y descontrolada, se convierte en una emoción grande que se extiende y se sostiene, el cual genera o produce un malestar fuerte en el estado de ánimo, y ese miedo que se produce se convierte en un desconcierto y una desorientación que puede desencadenar incluso en la parálisis.

Otra diferencia al momento de presentarse uno u otro, es que el estrés se presenta o se genera por factores externos como el trabajo, los estudios, o una actividad en especial y en el caso de la ansiedad se produce por factores internos y en muchos casos la misma persona es la que se encarga de desencadenar la misma creando y fomentando los pensamientos adversos y las sensaciones de angustia  independientemente de lo que se puede estar presentando en el entorno.

También puedes diferenciar las dos emociones porque presentan una diferencia en la percepción del tiempo, el estrés se presentará por pensar mucho en el presente ya que la persona se encuentra en una situación en la que se siente atrapado y sin salida o solución alternativa para resolver el problema al que se enfrenta y la ansiedad se produce por pensamientos repetitivos sobre el futuro, incrementándose por el miedo que sientes de algo que aún no ha ocurrido, sientes que no tienes control sobre ello. Te hace estar en un estado de alerta continua por la situación y no logras ver las cosas de forma objetiva y realista, fantaseando constantemente con realidades alternas a la realidad.

DIFERENCIAS ENTRE EL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD

Yo te propongo que para que estos estados no se conviertan en nocivos para tu salud, aprendas a gestionar estas emociones que durante toda la humanidad han hecho que evolucionemos y estemos aquí y ahora. Pedir ayuda y aprender a gestionar el estrés y la ansiedad te darán la oportunidad de encontrar otros caminos para estar más feliz y seguro en tu vida.

También puedes leer 5 acciones para no sentir ansiedad y profundizar un poco más sobre el tema.

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