¿Quién no ha sentido ansiedad alguna vez en su vida?

Escribiendo este post me venía a la cabeza la muy escuchada frase “Que levante la mano aquel que…”

En este caso te invito a levantar la mano si  en tu vida, nunca has sentido inseguridad, y  si esta esta te ha generado ansiedad.

¿Alguna vez has experimentado la sensación de sentirse pequeñito, menos o muy poco valorado cuando estás cerca de alguien en particular?

A veces eso ocurre por cómo esas personas son o cómo se comportan. O sientes, que hagas lo que hagas para ponerte a su altura, no resulta efectivo y  comienzas a experimentar  la sensación de que vales poco, o simplemente dejas de ser tú, perdiendo el control sobre lo que dices y lo que haces.

Me alegra poder decirte que no estás sólo. Estás nada más y nada menos, que entre el 99,9% de los seres humanos, que padecen de la tan temida: inseguridad. Lo veo constantemente en los clientes con los que trabajo e incluso ya lo he vivido yo, en primera persona. Es algo muy común en personas a las que les cuesta darse el valor que tienen y por ende su autoestima es baja.

Y no hablo sólo  de las relaciones  sentimentales – recordando que inseguridad es la clave dentro de una relación de pareja abusiva o de codependencia-, sino también de alguien a quien acabas de conocer, un colega de trabajo, el novio de una amiga, un amigo de toda la vida o hasta de tu cuñado.

Librarse de esa desagradable sensación, no es tarea fácil y mucho menos cosa de un día para el otro. Pero sí, hay formas de ponerse en acción, o al menos sacarle partido, con un trabajo de observación constante, empezando por esos 5 ACCIONES  para manejar tu inseguridad frente a los demás.

  1. Intenta ver la inseguridad como algo positivo

La inseguridad te hace vulnerable y es esencialmente humildad, una estupenda cualidad.  Al sentirnos inseguros admitimos que no tenemos la verdad absoluta sobre todo. Esto nos acerca al otro por nuestra sinceridad si mostramos y aceptamos nuestra vulnerabilidad . También ese sentimiento nos ayuda a alejarnos, a censurarnos y eso no es necesariamente malo. A veces, principalmente en el entorno laboral, no ser tan impulsivo y ser más crítico con lo que haces, es un gran plus para construir una carrera profesional consistente en el tiempo.

  1. Crea un archivo de auto-estima

Un archivo de auto-estima es una colección de cualquier cosa positiva que alguien ya haya dicho, escrito, o demostrado sobre ti. Pueden ser cosas simples, como un piropo a tus zapatos nuevos, o algo más profundo sobre tu complicidad en el trabajo o en una amistad. Recuerdo en un curso no hace mucho, que una compañera me hizo sentirme bellísima: “Me encanta tu sentido de la estética, siempre vas vestida con mucho color, estás radiante!. Esto fue la bomba, lo tengo en mi lista de archivo para perfumarme cada día

Empieza pidiendo para que dos o tres buenos amigos hagan una lista de tus cualidades y ponlas en una carpeta. Poco a poco, vas rellenando tú mismo esa lista semanalmente, hasta que ese mini archivo te salve de esos días malos de aversión y auto-reproche.

  1. Mira las personas tal y como son

La clave para sentirte bien con personas que te hacen sentir inseguro, es darte cuenta de que lo que ves en ella, igual no tiene nada que ver con cómo es la persona en realidad. El problema entonces, no es que la persona sea tan segura, que tenga tanta confianza en sí misma o que tenga las cosas tan claras, y sí como la ves tú.

Muchas de las personas que desprenden esa enorme seguridad, confiesan que lo hacen justamente  porque por dentro no se sienten seguras, no confían en sí mismas, se comparan y muchas veces también se sienten pequeñitos.

Igual con esa clave, puedes pasar a ver a la mayoría de las personas como iguales. De esa forma, ¿Han cambiado ellos? No, ha cambiado tu manera de percibir y pensar  sobre ellos, y eso cambia todo.

  1. Que piensen lo que quieran

Olvídate de lo que esa persona piense de ti. Es decir, arriésgate a no gustarle. Ese es uno de los riesgos que menos nos atrevemos a asumir y que más nos liberarían si lo hiciéramos. Porque como bien ya sabemos, en la vida no le puedes gustar a todo el mundo, ¡Y no pasa nada!

Pon el foco en ti y saca el aprendizaje de lo que te está pasando. Lo primero de todo, aprende lo que eso te está diciendo sobre tu inseguridad o tu necesidad de valorarte más y de aumentar tu autoestima y comienza a hacer cosas para mejorarla.

  1. ¿Seguro que es un ataque?

Diferencia un ataque de lo que tú interpretas como un ataque. Porque muchas veces (casi la mayoría), el otro no tenía intención de atacarnos, pero nosotros sí lo percibimos así.

Por ejemplo, cuando alguien te habla con un tono más fuerte, o de superioridad porque es su manera de hablar, pero no porque se crea más que tú. Respira y pondera antes de justificarte o defenderte frente a los demás, porque así pierdes energía.

Espero que estas acciones,  te puedan  ayudar a ver tu inseguridad desde otro punto de vista. Si además, quieres ir integrando otros hábitos positivos en tu vida, descárgate mi cuaderno de trabajo: 30 días para crear hábitos positivos, y ¡no dudes en comentarme cómo te ha ido  y si notas algún cambio más abajo!